Todo tiene un inicio

Me animé a empezar este espacio (inspirada en el maravilloso blog Libres del Narcisista) porque siento que debo compartir mi experiencia con quien sea que necesite algo de información y la esté buscando en internet ¿qué tipo de experiencia? una de las peores por las que jamás pensé atravesar, la de compartir un segmento de mi vida juvenil con un narcisista integrado.

Soy mujer, tengo más de 30 años y menos de 40, no tengo hijos, estoy casada, vivo de mi profesión. No daré mayor información porque prefiero permanecer en el anonimato. Si, tú que lees esto debes saber muy bien por qué prefiero el anonimato. Las víctimas de psicópatas o narcisistas aprendemos a valorar la privacidad por sobre otras cosas.

Mi vida se estancó en cuanto conocí a esta persona, a quien en adelante llamaré "mortífago" en clara alusión al universo de Harry Potter y que describe a esos seres que absorben la felicidad y bonitos recuerdos de las personas en estado de vulnerabilidad, nada más cercano a los psicópatas y narcisistas, creo yo.

Quiero aclarar que no soy especialista en el tema, ni profesional de neurociencias, psicología o psiquiatría. Mi experiencia y testimonio de la lucha que nos toca día a día es lo que tengo para compartir, quizá como una alerta, quizá como un lugar donde cobijar las penas que todo esto trae.

Empiezo por confesar que mi lucha ya tiene cumplidos 9 años pero es sólo desde hace dos meses que entendí qué era lo que había pasado en mi vida con este mortífago. Entendí que nunca fue amor, entendí que no me amó, entendí que no quiso lo mejor para mi nunca, entendí que nunca tuvo la más mínima consideración conmigo, entendí por qué sentía estos miedos que siento ahora... pero sobre todo entendí que debía combatir este trauma de haber tenido una relación de pareja con un narcisista integrado y que lamentablemente haya sido con él con quien inicié mi vida sexual.

Debo decir que estos 9 años me han servido para llegar a este punto en el que sé que todo ese infierno tiene un nombre, que es más común de lo que pensamos, que es necesario informarse para no darle ingreso a estas personas a nuestros hogares. Nuestro deber, mi deber ahora que sé, es el de cuidar nuestra mente, nuestras emociones y hablar de esto, hablar con gente de nuestra plena confianza o gente que ha pasado por lo mismo es lo mejor. Para eso está también este blog. Espero pueda servirle a alguien.

*Terminaré cada post de este blog con una canción, porque amo la música y ha sido ella la que más me ha servido de soporte en los momentos más difíciles. Les dejo una melodía alegre en medio de tanto desastre pero que habla muy bien de lo que queremos finalmente: que nos dejen ir... no lo harán, tendremos nosotros que dejarlos para siempre.



 

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